Es increíble lo poco y nada que conocemos a las personas en realidad, nuestra rutina diaria y nuestra mentalidad superficial y centralizada en uno mismo, nos hace sumirnos solo en nuestra ruta y nos ciega de las bifurcaciones del camino. Hace unas horas atrás me di cuenta de que la decisión de entablar una relación, o quizás una conversación con alguien que hasta ese momento era un ente desconocido, solo depende de uno. Salí de mi casa con la intención de ir a pensar a un lugar tranquilo y cuando vengo de vuelta me encuentro con el guardia de mi condominio, me se su nombre, pero tiene algún significado saber un nombre, en realidad ninguno es solo un montón de letras y sonidos que se acentúan y dan una pequeña identificación de alguien. La conversación y las palabras que se vertieron durante las tres horas de conversación, le dieron un sentido y una importancia única a esta. Jamas me hubiese imaginado tal intercambio de ideas y pensamientos con una persona a la que casi no conocía.

El sueño esta haciendo efecto en mi, me pesan los parpados y me estoy quedando dormido, pero me quedare dormido con la sensación y con la certeza de que nunca mirare de la misma manera a esta persona, luego de este encuentro tan gratificante y puro, que despertó en mi el sentimiento y las ganas de buscar y conocer muchas de las cosas que nos rodean.

T.M.H